Paritaria docente en Córdoba: por qué reclamamos 30 % al básico, elecciones de delegados y un plan de lucha desde las escuelas
Paritaria docente en Córdoba: por qué reclamamos 30 % al básico, elecciones de delegados y un plan de lucha desde las escuelas
Con
la revisión paritaria en marcha, una mirada crítica sobre la negociación
salarial, la conducción de la UEPC y la organización desde las escuelas.
Por Lic. Gabriel Marco · Tribuna Docente,
en Unidad desde las Escuelas, Calamuchita · 27 de octubre de 2026
En estos momentos, estamos en plena
discusión salarial y desarrollando asambleas en toda la provincia. El acuerdo
paritario firmado en abril estableció incrementos mensuales desde mayo, un piso
anual garantizado y una cláusula de revisión en octubre para cotejar la
evolución de los salarios con el IPC (Índice de Precios al Consumidor), con
vigencia hasta enero de 2027. Tras el pedido formal del gremio de activar esa
instancia, el Gobierno provincial convocó a la UEPC a reabrir la discusión.
La conducción provincial de la UEPC (Unión
de Educadores de la Provincia de Córdoba), encabezada por la lista Celeste,
tiene ahora la responsabilidad de dar una respuesta concreta al deterioro de
nuestros ingresos. Desde nuestra perspectiva, existe el riesgo de que la negociación
termine funcionando como un mecanismo para contener el conflicto y garantizarle
al gobernador Martín Llaryora un comienzo de clases sin medidas de fuerza en
febrero y marzo, en la antesala de las elecciones provinciales de 2027. Una
eventual tregua sindical le permitiría al Gobierno evitar un conflicto docente
en un momento políticamente sensible.
El antecedente: la paritaria de abril
Ese riesgo no es hipotético: el acuerdo
vigente no fue aprobado por las bases, sino impuesto a pesar de ellas. La
cuarta oferta del Gobierno fue rechazada en las escuelas, y no solo por la
Delegación Capital, la más grande de la provincia: también la rechazaron
delegadas y delegados de Unidad desde las Escuelas y de otras organizaciones
independientes, incluidos los del interior. Aun así, en la asamblea provincial
del 20 de abril, la mayoría alineada con la conducción celeste aprobó esa
propuesta con modificaciones introducidas sobre la marcha. En los hechos se
trataba de una quinta propuesta, distinta de la que habían debatido las
escuelas, que nunca se puso a consideración de las bases docentes. La oposición
pidió votación nominal y la conducción la rechazó, lo que consideramos un
intento de ocultar cómo se votaba.
Además, la asamblea se realizó en
condiciones que cuestionamos. Según la denuncia penal presentada por la
Delegación Capital contra el gobernador Llaryora, el ministro de Seguridad Juan
Pablo Quinteros y la cúpula policial, la sede gremial estuvo rodeada por un
fuerte operativo que impidió el acceso normal de docentes y delegados, se
arrojaron gases a quienes intentaban ingresar, fue detenido un delegado
opositor —lo que le impidió acreditarse y participar— y se detectó personal
policial de civil dentro del recinto.
Más allá de la discusión sobre los detalles
de lo ocurrido en esa vergonzosa jornada, sostenemos que un acuerdo salarial no
puede cerrarse en un clima de vallas, gases y presencia policial dentro del
recinto: se trató de un grave ataque a la libertad sindical. Por eso
responsabilizamos políticamente a la conducción celeste, que sesionó y cerró el
acuerdo en esas condiciones, sin que, según denunciamos, se haya informado
quién ordenó el ingreso de policías de civil ni bajo qué marco legal.
Ajuste, precarización y un hecho gravísimo
Mientras tanto, se profundizan el ajuste y
el deterioro de las condiciones de trabajo en las escuelas. Los salarios
pierden capacidad para cubrir las necesidades básicas, crecen el endeudamiento
y el pluriempleo, y se suman la sobrecarga laboral, los cuestionamientos al régimen
jubilatorio, la falta de titularizaciones y otras formas de precarización. La
situación es cada vez más difícil para quienes sostenemos cotidianamente la
educación pública.
A esta realidad se suma un hecho gravísimo
que conmueve a la docencia de todo el país: el caso de Nancy Estela Godoy, una
maestra rural de Corrientes cuya desaparición es investigada por la Justicia
como un presunto femicidio. Esta situación vuelve a poner sobre la mesa la
necesidad de discutir las condiciones de seguridad y de trabajo en las que
desarrollamos nuestra tarea, especialmente en contextos de mayor
vulnerabilidad.
En el plano nacional, el Gobierno de Javier
Milei avanzó con el ajuste sobre la educación pública y dejó de financiar el
FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente), un componente salarial que
contribuía a los ingresos docentes de las distintas jurisdicciones. Aunque la
propuesta provincial de abril incluyó la garantía de su pago, estas medidas
impactan sobre las provincias y profundizan las desigualdades salariales. Al
mismo tiempo, los gobernadores, incluido Llaryora, sostienen sus propias
políticas de ajuste, aunque en ocasiones se presenten públicamente como
opositores al Gobierno nacional.
Una conducción sindical bajo cuestionamiento
En este escenario, las conducciones
sindicales provinciales alineadas con la CTERA (Confederación de Trabajadores
de la Educación de la República Argentina) tienen una responsabilidad central.
Desde una posición crítica, consideramos que sus estrategias de negociación no
están alcanzando para frenar el deterioro salarial ni para organizar una
respuesta nacional contundente frente al ajuste. En Córdoba, cuestionamos
particularmente a la conducción Celeste de la UEPC, a la que consideramos
políticamente vinculada al oficialismo provincial y más preocupada por contener
el conflicto que por impulsar un plan de lucha consecuente.
La pregunta es si la conducción provincial
va a canalizar el descontento de las escuelas hacia una verdadera pelea por el
salario y las condiciones laborales, o si va a intentar cerrar el conflicto con
una negociación insuficiente que termine favoreciendo al Gobierno —como ocurrió
en abril— en la antesala electoral.
Qué reclamamos
Esta semana se desarrolla una nueva ronda
de asambleas para discutir los reclamos docentes. El problema, desde nuestra
perspectiva, es que todavía falta una propuesta salarial concreta que permita
evaluar qué recomposición se exige, cómo se piensa conquistarla y qué medidas
de fuerza se impulsarán si el Gobierno no responde. No alcanza con consultar si
queremos reabrir la paritaria: necesitamos definir objetivos claros y un plan
de lucha que esté a la altura de la situación.
Desde la docencia combativa planteamos la
necesidad de luchar por un aumento salarial del 30 % al básico, con carácter
remunerativo y bonificable, que permita recuperar poder adquisitivo y avanzar
hacia salarios por encima de la línea de pobreza. También sostenemos que no
debe resignarse la discusión paritaria de febrero y marzo, ni aceptarse un
acuerdo que vuelva a postergar nuestros reclamos.
Democracia sindical: elecciones de delegadas y delegados
A esto se suma otra cuestión fundamental:
la convocatoria urgente a elecciones de delegadas y delegados escolares. La
Delegación Capital ya solicitó formalmente que se establezca el calendario
electoral correspondiente a 2026. Consideramos indispensable garantizar que
esas elecciones se realicen en tiempo y forma, para fortalecer la
representación de las bases en cada escuela. Desde nuestra perspectiva,
cualquier intento de postergarlas sin una justificación válida debilitaría la
democracia sindical y limitaría la participación de la docencia en un momento
en el que más necesitamos organizarnos.
Pagos extraordinarios y un conflicto que no está aislado
También cuestionamos los pagos
extraordinarios y no remunerativos que el Gobierno provincial viene otorgando a
determinados sectores del sistema educativo, como los reconocimientos
vinculados con las pruebas Aprender y PISA. Si bien estos pagos pueden
representar un alivio momentáneo para quienes los reciben, no reemplazan una
recomposición salarial real, incorporada al salario y que repercuta en todos
los conceptos correspondientes. Además, la selección de los sectores alcanzados
genera interrogantes y reclamos por las desigualdades que produce entre
modalidades, niveles y trabajadores del sistema educativo.
Pero el conflicto salarial no está aislado
de otros problemas que atraviesan a la educación pública cordobesa. Mientras
discutimos cómo llegar a fin de mes, el Gobierno avanza con TransFORMAR@Cba, un
programa de reforma curricular y organizativa que, desde nuestra perspectiva,
corre el riesgo de profundizar la sobrecarga laboral y trasladar a las escuelas
nuevas exigencias sin garantizar los recursos ni las condiciones necesarias
para llevarlas adelante. Cuestionamos que estos cambios se implementen sin una
participación efectiva de quienes sostenemos cotidianamente la enseñanza, y
reivindicamos la resistencia y la organización de las comunidades educativas
para discutir qué educación necesitamos.
A esto se suman los reclamos contra la
reforma previsional (Ley 10.694), sancionada por la Legislatura en plena
pandemia, en 2020, que difirió por dos meses los aumentos a las y los
jubilados, extendió de cuatro a diez años el período de cálculo del haber
docente y aplicó un descuento del 20 % a quienes perciben dos haberes por
encima de cierto monto; la exigencia de una transición real de la educación
especial a la educación inclusiva, que hoy se declama pero no cuenta con las
condiciones materiales y pedagógicas indispensables, y las denuncias por la
pérdida de cargos y el debilitamiento de las bibliotecas escolares. Son
conflictos diferentes, pero que confluyen en una misma preocupación: el
deterioro de las condiciones necesarias para garantizar una educación pública
inclusiva, con derechos laborales y recursos suficientes.
La salida: organizarnos desde abajo
Al Gobierno provincial y a la conducción
sindical les está costando contener el malestar de una docencia cada vez más
asfixiada por la situación económica. Frente a esto, creemos que la salida no
puede ser otro bono aislado, una negociación a puertas cerradas ni una tregua
que postergue los problemas hasta después de las elecciones. Necesitamos
salario, estabilidad laboral, jubilaciones dignas, titularizaciones, mejores
condiciones de trabajo y una verdadera defensa de la educación pública.
Frente a las políticas de ajuste y a lo que
consideramos una estrategia sindical de conciliación con el Gobierno, la
principal herramienta que tenemos es la organización desde abajo: debatir en
las escuelas, elegir representantes, coordinar los reclamos y construir un plan
de lucha democrático y sostenido.
En Córdoba, esa perspectiva tiene una
referencia importante en la Delegación Capital de la UEPC, recuperada por la
oposición combativa en 2023 y conducida por Franco Boczkowski, compañero de
Tribuna Docente y del Partido Obrero.
La tarea es fortalecer la organización de
cada escuela, unir los reclamos y construir una respuesta colectiva que nos
permita frenar el ajuste, recuperar el salario y defender nuestras condiciones
de trabajo. No podemos esperar que las soluciones lleguen desde arriba: tenemos
que organizarnos para conquistarlas.
Frente a este escenario, la salida no puede
depender de acuerdos entre las conducciones sindicales y los gobiernos, ni de
promesas electorales. Dependerá de la capacidad de las y los docentes, junto
con las comunidades educativas, para organizarse desde cada escuela, debatir
democráticamente sus reclamos y construir un plan de lucha que unifique las
demandas salariales, laborales, previsionales y pedagógicas. Necesitamos
enfrentar de conjunto las políticas de ajuste que atraviesan al sistema
educativo, tanto a nivel nacional como provincial, y defender cada puesto de
trabajo, cada modalidad, cada biblioteca y cada derecho conquistado. La defensa
de la educación pública no se juega solamente en una paritaria: se juega
también en las condiciones en las que enseñamos y aprendemos, y en nuestra
capacidad colectiva para decidir qué escuela queremos.
La discusión salarial es urgente, pero
también es parte de una disputa más amplia por las condiciones de trabajo
docente y el futuro de la educación pública en Córdoba.
Lic. Gabriel Marco · Tribuna Docente, en
Unidad desde las Escuelas, Calamuchita · 27/10/2026



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