NADIE SALVA


NADIE  SALVA
Acabo de ver el debate completo de los dos candidatos a presidente en diferido. Se dibujaron un poco más los perfiles y los rasgos de las personalidades que ya conocíamos, además de sus proyectos políticos . Por mi parte, descreo de la clase política y empresarial argentina -sobre todo con lo que viene ocurriendo en nuestro país desde el golpe a Irigoyen en 1930 a esta parte-; aún así me parece muy saludable que haya un debate masivo con este nivel de cortesía entre los candidatos  y neutralidad en la organización del show (dentro de los márgenes ideológicos que representan los dos candidatos.)
Me parece que la elección del domingo es entre una centro-derecha y una derecha neoliberal, o en el mejor de los casos entre una continuación del kirchnerismo y una derecha oligopólica.
Por supuesto que ambos candidatos representan a dos porciones muy evidentes del electorado argentino, aunque haya miles de personas que no se sientan identificadas con ninguno de los dos.
La estrategia retórica de Mauricio Macri fue asimilar a su contrincante con una desacreditada CFK y su organismo de propaganda más evidente: 678; la estrategia retórica de Daniel Scioli – si es que la tuvo- fue destacar la incongruencia entre las palabras y las acciones de Mauricio Macri (por ejemplo, los vetos a las medidas más progresistas o su plantel de ejecutivos integrado por gerentes de corporaciones.) Los dardos iban dirigidos en este sentido y ambos candidatos intentaron despegarse negando las acusaciones o directamente no respondiendo las preguntas y cambiando el tema de conversación.
Uno de los momentos curiosos del debate fue el llamado de Macri a tomar medidas... ¡contra Venezuela en nombre de la democracia!; algo similar a lo que hizo Menem cuando lideró la cruzada contra la Cuba de Fidel Castro, más para congraciarse con Bill Clinton y Washington que por amor a los valores de la revolución francesa.

SIN UN ESTANDARTE/DE MI PARTE

            El propósito de estas mínimas líneas no era bajar línea, aunque yo mismo tenga mi posición tomada al respecto, sino compartir mi primera impresión del debate, que en general pareció una discusión de cocina entre un porteño y un bonaerense que se conocen demasiado bien. Por momentos el debate dejaba en evidencia el carácter demagógico de todo proselitista moderno, que destruye la posibilidad de cualquier autenticidad. Ahora permítaseme agregar una arbitraria reflexión final.

Ante todo saber que…  gane quien gane, y aún en el caso utópico de que cumpliesen los promesones los 2 candidatos, ningún caudillo político, coronel, comandante, comandante en jefe, empresario, gerente general, CEO, burócrata o lo que fuere, nos va a salvar ni va a solucionar nuestros problemas ni nuestras vidas, a lo sumo se evitará que algunos problemas se empeoren aún más.
Más allá de a quién votemos el domingo o de si votamos en blanco o de si decidimos no ir a votar, creo que debemos trabajar para salir adelante nosotros mismos y rescatar algunos valores heterodoxos como la amistad y la creatividad, sin dejar que estos contextos lastimen nuestras relaciones interpersonales.

Aún así mi escepticismo no es absoluto, creo que la educación –no el adoctrinamiento-y las acciones individuales y colectivas, (acaso también el arte y la poesía), pueden mejorar nuestras vidas.

Post Data 1 año después: A 1 año de este debate, ya con Macri en el poder (que desmintió en los hechos todo lo que prometió y aún más, tal cual profetizó Daniel Scioli en el debate) y después de haber compuesto y estrenado y presentado durante los meses de Septiembre y Octubre mi panfleto anti macrista y antineoliberal "Luca, destructor de utopías" en el teatro, que compusimos mucho antes de este debate presidencial, debería agregar aquí que me equivoqué entonces cuando dije  que hubo neutralidad en la organizacion televisiva de este debate. Al poco tiempo del debate se filtraron unos videos que dejaban en evidencia que el macrismo había organizado el debate y que detrás de su aparente neutralidad se trataba de otro show típico de TN y grupo Clarín para favorecer a su candidato corporativo que reinaba en la CABA. En ese emomento también estuve por agregar que Macri se había mostrado superior en habilidades sociales, oratoria, comunicación y liderazgo que su contrincante Daniel Scioli, que se mostró más torpe en todos los detalles (recuérdese el momento del beso con Juliana Awada por ejemplo, cuando Scioli primero saludo y besó a la mujer de su contrincante o cuando Scioli se sulfuraba y se excedía de tiempo a los gritos.) Esto puede parecer inocuo, pero estos detalles pueden definir una contienda electoral. Es evidente que, en este sentido, Macri estaba mejor preparado y asesorado que Scioli, y además "jugaba de local" como ya dije. En ese momento me lo callé porque no quería destacar la figura de Macri en ningún sentido antes de las elecciones. 
¿Acaso debí decir más claramente que Macri era la peor opción? Para mí Scioli era un vuelco un poco más hacia la derecha del kirchnerismo que ya venía girando aún más hacia la derecha. Así que para mí se trataba de una opción "Guatemala o Guatepeor", aunque nunca recomendé votar en blanco, de hecho creo que fue la primera vez que voté en muchos años y no voté en blanco, porque a pesar de todo - en lo personal- entre dos opciones malas prefiero la menos peor, y a esa encrucijada moral nos viene acostumbrando la política durante muchas décadas y generaciones perdidas. Pero de todo lo malo se puede sacar algo bueno. Esperemos que todas las personas que llevaron a este monstruo al poder -muchas de ellas movilizadas por los medios masivos de comunicación hegemonicos, es decir Grupo Clarín aquí en Argentina-y que se vieron seriamente perjudicadas tomen conciencia para la próxima vez. Por lo pronto, la situación económica está muy mal (para las clases medias y trabajadoras, ni qué hablar para los desclasados y sectores vulnerables, como los jubilados y estudiantes por ejemplo) y va para peor. Estaría bueno que los que colocaron en el poder a Macri con su voto y que ya saben de todas las barbaridades que han ocurrido en estos pocos meses se hagan responsables públicamente, y que contribuyamos entre todos a tomar conciencia de que si la gente común no presiona a las élites políticas (que representan a la oligarquía economica) la opresión -y la represión- se van a endurecer, y la calidad de vida de la gente se va a ver seriamente afectada.




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