CONDESCENDIÓ A POCOS...


Condescendió a pocos
de nuestros lugares
comunes:
Era tan riguroso en su amor
por las letras.

No se extravió 
en otros laberintos, salvo arrabales
últimos, costumbres
de aquella época.

No escribía
para las damas ciertamente,
sino para ubicuos lectores
de batallas y aventuras 
filosóficas.

-Gracias por no ceder al jazz
ni a los quejumbrosos tangos 
porque sobraron letristas
para aquellas cuestiones.-

Dicen que una vez escribió dos
poemas de amor en inglés
y que tenían su música.

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