CARTA DE UN LEÓN A OTRO



CARTA DE UN LEÓN A OTRO
¿Por qué sos tan genial?
Incluso hoy, en tu agonía.

¿Por qué nunca me hablaste mal de mamá?
¿Por qué nunca me viniste a visitar?

(Si, ya sé que vos me prometiste 
que allá nunca me iba a faltar nada,

pero el tema era acá.
Acá, donde estaban todos mis amigos…)

Ya no tiene importancia,
pero necesitaba decírtelo igual.

A pesar de eso, seguís 
-y seguirás siendo- mi súper héroe.

Mi súper héroe caído
y resucitado una y mil veces
en un millón y medio de parricidios.

Bueno, eso nomás.
Solo quería preguntarte porqué
sos
tan épico
tan increíble.

(No me gusta hacia donde estaría derivando este poema...)
Hay un millón de cosas más que me gustaría preguntarte.

Solo quería decirte que te admiro
-que te sigo admirando-,
que me pareces muy valiente a pesar de todo.

Aunque la gente te critique.

Yo no sé como aguantás tanto,
yo en tu lugar me quejaría mucho más.

-Esto no me atrevo a decírtelo personalmente.-

Sos mi ídolo, Viejo,
no te mueras nunca.

Te quiero.







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