DIOS SALVE A LA TIERRA




DIOS SALVE A LA TIERRA 
Mientras el presidente participaba del ritual de la Pachamama ante las cámaras -un ritual sagrado para los pueblos originarios-, en Córdoba se preparaba la aprobación rápida del proyecto de Ley Agroforestal, impulsada por su socio a nivel nacional, el gobernador Schiaretti. 
Una ley compensatoria de los efectos trágicos de las políticas ambientales del actual gobierno de la provincia.
Las políticas no sustentables de monocultivos a gran escala y mega proyectos inmobiliarios produjeron desmontes masivos, lo que no tardó en ocasionar inundaciones e incendios de proporciones históricas, sobre todo en la zona de las sierras. 
Del monocultivo de soja al monocultivo de pinos y eucaliptus
Ahora se pretende arreglar el daño forestando con árboles exóticos y abriendo el camino hacia otro muy rentable negocio: el de la industria maderera. 
Los ambientalistas locales no fueron consultados  y mucho menos la comunidad en su conjunto, quienes vienen realizando marchas multitudinarias contra el desmonte. 
La ley se aprobó en la legislatura con el apoyo de todos los partidos políticos a excepción de los partidos de izquierda y de la Coordinadora del Bosque Nativo, la cual reúne a más de 100 ONG y que expresó públicamente su rechazo al proyecto mediante una carta pública: Carta en rechazo al Proyecto Plan Provincial Agroforestal: ¡No más plantaciones de Pinos y Eucaliptus!
En tal caso, se prevén nuevos desastres ambientales para la región, expresó a una radio comunitaria de Huerta Grande el biólogo Raúl Montenegro, profesor de la UNC y Premio Nobel Alternativo, fundador de FUNAM.
La ley no apunta a la preservación y restauración del medio ambiente sino que continúa con la tradición de dar luz verde jurídica para los grandes negocios. 
Una muestra más del cinismo y el autoritarismo del clan político-empresarial cordobés, que avanza salvajemente hacia la concentración de la riqueza. Caiga quien caiga. Contra la vida, el medio ambiente, la comunidad y contra todo derecho.

Postdata te amo. Hace unas semanas el filósofo y activista Noam Chomsky visitó Uruguay y uno de sus temas centrales fue la catástrofe ambiental. Los medios liberales no tardaron en imponer sus lugares comunes al respecto: que Chomsky no había dicho nada nuevo, que se trataba de obviedades y disparates, y redujeron su conferencia a una serie de lugares comunes.
Así funciona la propaganda en las democracias realmente existentes, distrayendo la atención del público de los temas importantes, controlando el marco ideológico de la discusión y machacando con estereotipos y lugares comunes hasta que se imponen finalmente a una población obediente y pasiva.













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